Cuando murió hubo que despegar de sus labios……
Versos sin rabia que fueron todo lo que tuvo al final de sus días,
porque nada en su vida fue distinto de un alma redimida.
Solamente murió… no le dio mucha importancia
Vivir nunca llegó a ser gran cosa para él.
Salvo por ciertas circunstancias más o menos, placenteras las que les llamaba amor...
Cuando murió no sé qué recuerdo se llevo con el,
Su mandato minucioso y cruel
Ese ayer que empezó siendo su infeliz decisión
De vez en cuando la alegría, despertaría pacientemente.
Los suspiros de aquellas esperanzas ya perdidas.
Hay oraciones, hay pétalos, hay ríos,
Hay sueños incompletos, hay promesas sin resarcimiento
Y cuantas cosas más…….., que nadie podrá debelar jamás.
Sólo mientras tanto. Mientras tanto…….. ,
No dejemos, ni queramos dejar que la voz se haga cenizas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario