sábado, 6 de febrero de 2010

AMARGURA DE NOCHE

De repente te perdí.
De un instante a otro no estabas más.
Te tenía y ya no te tengo.
Me tenías y dejaste de querer tenerme.
Me faltaba una parte de mí.
Duele el pecho… lágrimas brotaban incontenibles.
Todo se cae.
Todo se derrumbaba.
No aguanté el encierro y salí.
Y la vida sigue…
La gente va y viene como siempre…
El sol estaba allá arriba, igual que ayer y que mañana…
El río estaba quieto, como cuando lo miramos juntos.
Comenzaron a salir las primeras estrellas…
Y detrás de ellas todas las demás.
Brillaban como nunca… como siempre
Tanto como antes de conocerte
Igual que brillaran dentro de un tiempo
Nada se caía…
Nada se derrumbaba…
Todo sigue en perfecto equilibrio.
Solo que yo no tengo…lo que en realidad nunca tuve.
Y la vida sigue, si te paras te lleva por delante
Como siempre…como nunca
Y yo soy parte de ese todo, pero me siento ciudadano de la nada
Con una herida imaginaria que sangra. Y no se cura.

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